Bolton
Kate's POV
Las gotas de lluvían caían por el cristal mientras yo estaba dejándome llevar por mis pensamientos, para variar.
Aún no me podía creer que hubieran pasado dos meses desde el día en el London Eye. Y no podía creer tampoco que Diana, Alba, Alex y Brittany se hubieran ido ya. ¡Les echaba muchísimo de menos!
Y como encima también había empezado una mini gira de la banda de Chris en la que actúaban en pequeños locales, pues...
Menos mal, que a Chris se le ocurrió invitarme a venir, porque si no me veía un mes encerrada en mi casa sin hacer nada.
Matt llamaba a Brittany todas las noches, eran la típica pareja perfecta. Os digo que estos al final acaban casándose jajaja. ¡Ya oigo hasta las campanas de boda!
Adam pasaba un poco de Diana ahora, y aunque sabía que no debía meterme en sus peleas, no podía evitar cabrearme con él. ¡Diana no era un rollo de una noche! Y por muy bien que me cayese, no podía perdonarle eso.
Nate... Bueno, Nate era Nate. ¿Qué queréis que os diga? Es el chico más raro que he conocido, me recordaba muchísimo a mi hermano, al que hacía varios meses que no veía...
En cuanto a Chris... Seguía siendo tan perfecto como siempre, tan detallista, tan divertido, tan... Chris.
Llevábamos una semana en la carretera y todavía no los había visto descansar. Menos mal que tenían un descanso durante una semana, para que pudieran relajarse un poco.
Menos mal porque no podía soportar ni un minuto más las indirectas de Nate. Si, el tio se había dado cuenta de que me gustaba el pequeño rubio de ojos azules. Y había estado lanzando indirectas todo el camino, que espero que Chris no pillara. Y obviamente Nate se lo acabó contando a Matt. No me importaba que Matt lo supiera, pero como se enterara Adam...
Me tumbé con los auriculares puestos para descansar un poco. Me desperté porque noté un gran peso encima mío. Abrí los ojos rápidamente y vi que era Nate, que se había sentado encima mío. Le empujé haciendo que cayera al suelo y me reí silenciosamente para no despertar a los demás. Nate se levantó masajeandose la cabeza.
- Cuidado, como me lesione...nos quedamos sin gira.
- Claaro... Porque eres el alma del grupo.
- Obviamente. Sin mí solo serían unos locos con mucho talento.
- Solo - reí.
- ¿Te aburrias?
- Un poco.
- Bah, para eso estoy yo aquí.
Durante dos horas estuve intentando ver una película, pero no os sorprendáis de que ni siquiera sepa que pelicula era ni de que iba, es imposible estar concentrada con Nate al lado haciendo el tonto. Me tenía que tapar la boca con las manos para no hacer ruido.
Adam se levantó y nos saludó, pero solo Nate le dijo hola. Al rato le empezó a sonar el móvil, miró el móvil y suspiró. Lo cogió.
- ¡Joder Diana! Te he dicho que me dejes en paz. No te quiero volver a ver, y tampoco quiero hablar contigo. - dijo Adam antes de colgar.
- ¿Se puede saber que narices te pasa? - le pregunté de mala ostia.
- ¿Y a ti que te importa? - me soltó.
- Mucho, si le hablas así a una amiga mía. ¿Por qué le haces eso a Diana? - me miró y se rió.
- A ti no te importa Diana, a ti solo te importa Chris. - le miré incrédula.- ¿Creías que no me daría cuenta? Pues que sepas que él no se va a fijar en ti jamás, Kate. - le dí una bofetada y salí disparada hacia el cuarto de baño.
Oí como Nate corría detrás mío y me gritaba que parara. Pero no le hice caso, entré y cerré la puerta con el pestillo. Aunque odiaba a Adam sabía que tenía razón. Jamás le gustaría a Chris por mucho que lo intentara...
- Kate... Escúchame... Adam estaba enfadado, no le hagas caso - oí que me decía Nate al otro lado de la puerta. Apoyé la cabeza contra la pared y suspiré.
- Claro que lleva razón Nate. ¿No me has visto?
- Es por eso. Eres preciosa, divertida, inteligente.Eres increíble Kate, y no debería importarte las tonterías que diga Adam cuando está enfado. No piensa mucho normalmente, y cuando está enfadado aún menos.
- ¿De verdad? - pregunté abriendo la puerta. Él me sonrió.
lunes, 28 de mayo de 2012
martes, 8 de mayo de 2012
Capítulo 20
Londres, London Eye
Entraron en el London Eye y esperaron a que bajara una cabina. Casualmente la noria estaba vacía, cosa que extrañó a Kate.
Cuando entraron en la cabina, Kate ahogó un grito. Era precioso...
En el centro había una pequeña mesa con dos sillas. Y encima de la mesa dos platos tapados en los que supuso que habría comida, pero lo que más le encanto fue la guitarra acústica que estaba en una esquina. En ese instante le vino a la mente una conversación que tuvieron Chris y ella cuando eran más pequeños, y no pudo evitar sonreír porque él aún la recordaba:
" - ¿Cómo sería tu noche perfecta? - preguntó un niña morena de unos doce años.
- Que vengas a un concierto conmigo. ¡Pero un concierto en el que yo actúe! Y te dedicaré todas las canciones. - le respondió un niño rubio de su misma edad.- ¿Y la tuya?
- Viajar a Londres juntos. Y montar en la noria gigante esa, y dar vueltas y más vueltas mientras tú me cantas las canciones de tu siguiente álbum -rió.
- Cuando sea famoso te llevaré. Lo prometo. - le contestó él serio.
- ¿De verdad?
- ¡Claro!"
Ella se giró y se encontró con su mirada.
- Has cumplido tu promesa - sonrió ella.
- Un poco tarde... - contestó él con una sonrisa triste.
- Nunca es tarde - volvió a sonreír.
Se sentaron los dos a la mesa y levantaron las tapas de los platos. Delante de ellos había una comida digna de restaurante. Comieron mientras recordaban más momentos del pasado. Chris no recordaba habérselo pasado tan bien desde... desde que tenía quince años.
Después de cenar apartaron la mesa, y se sentaron en las sillas. En ese instante las luces de la noria se encendieron y empezó a girar lentamente. Kate estaba encantada, y se pegó a los cristales para disfrutar de la maravillosa vista de Londres desde allí.
Chris la miró, no se había dado cuenta de cuánta falta le hacía Kate.
- No sé cómo he podido aguantar estos nueve años sin ti. - dijo de pronto él. Ella lo miró y se sonrojó levemente.
- Has tenido a los locos de Adam, Nate y Matt.
- Si, pero siempre me falto algo. Y ese alguien eras tú. Tu y tu sonrisa, tu mirada, tu manera de verle el lado positivo a todo, tus consejos... - ella se mordió el labio, si Chris seguía diciendo cosas como esa, se pondría más nerviosa de lo que ya estaba. Por su mente pasó una idea, aunque ella pensaba que era demasiado descabellada: "¿Y si resulta que yo también le gusto?"
Chris se sentó en una silla y cogió la guitarra, Kate se sentó en frente.
- Esta canción quizás te suene - dijo él antes de empezar a tocar los acordes de una canción.
Kate la reconoció al instante. Él se la compuso como regalo de cumpleaños.
- Hacía tanto que no la escuchaba...
- El mismo tiempo que hacía que yo no la escuchaba.
- ¿Por qué? Es una canción muy buena.
- Porque es tu canción. Solo tuya. La compuse para ti.
En ese instante Kate se dio cuenta de porque quería a aquel chico rubio de ojos azules y no a cualquier otro. Porque él era el único en la Tierra capaz de dejarla muda con unas solas palabras, hacer que sintiera como si volara con una mirada y hacer que su corazón latiera más deprisa solo con su presencia.
- ¿Ha sido una noche perfecta? - preguntó Chris. Kate lo miró y sonrió.
- No podía haber imaginado ninguna mejor... - sonrió Kate.
Entraron en el London Eye y esperaron a que bajara una cabina. Casualmente la noria estaba vacía, cosa que extrañó a Kate.
Cuando entraron en la cabina, Kate ahogó un grito. Era precioso...
En el centro había una pequeña mesa con dos sillas. Y encima de la mesa dos platos tapados en los que supuso que habría comida, pero lo que más le encanto fue la guitarra acústica que estaba en una esquina. En ese instante le vino a la mente una conversación que tuvieron Chris y ella cuando eran más pequeños, y no pudo evitar sonreír porque él aún la recordaba:
" - ¿Cómo sería tu noche perfecta? - preguntó un niña morena de unos doce años.
- Que vengas a un concierto conmigo. ¡Pero un concierto en el que yo actúe! Y te dedicaré todas las canciones. - le respondió un niño rubio de su misma edad.- ¿Y la tuya?
- Viajar a Londres juntos. Y montar en la noria gigante esa, y dar vueltas y más vueltas mientras tú me cantas las canciones de tu siguiente álbum -rió.
- Cuando sea famoso te llevaré. Lo prometo. - le contestó él serio.
- ¿De verdad?
- ¡Claro!"
Ella se giró y se encontró con su mirada.
- Has cumplido tu promesa - sonrió ella.
- Un poco tarde... - contestó él con una sonrisa triste.
- Nunca es tarde - volvió a sonreír.
Se sentaron los dos a la mesa y levantaron las tapas de los platos. Delante de ellos había una comida digna de restaurante. Comieron mientras recordaban más momentos del pasado. Chris no recordaba habérselo pasado tan bien desde... desde que tenía quince años.
Después de cenar apartaron la mesa, y se sentaron en las sillas. En ese instante las luces de la noria se encendieron y empezó a girar lentamente. Kate estaba encantada, y se pegó a los cristales para disfrutar de la maravillosa vista de Londres desde allí.
Chris la miró, no se había dado cuenta de cuánta falta le hacía Kate.
- No sé cómo he podido aguantar estos nueve años sin ti. - dijo de pronto él. Ella lo miró y se sonrojó levemente.
- Has tenido a los locos de Adam, Nate y Matt.
- Si, pero siempre me falto algo. Y ese alguien eras tú. Tu y tu sonrisa, tu mirada, tu manera de verle el lado positivo a todo, tus consejos... - ella se mordió el labio, si Chris seguía diciendo cosas como esa, se pondría más nerviosa de lo que ya estaba. Por su mente pasó una idea, aunque ella pensaba que era demasiado descabellada: "¿Y si resulta que yo también le gusto?"
Chris se sentó en una silla y cogió la guitarra, Kate se sentó en frente.
- Esta canción quizás te suene - dijo él antes de empezar a tocar los acordes de una canción.
Kate la reconoció al instante. Él se la compuso como regalo de cumpleaños.
Oh, her eyes, her eyesCuando la canción terminó, Kate solo pudo suspirar.
Make the stars look like they're not shining
Her hair, her hair,
Falls perfectly without her trying
She's so beautiful,
And i tell her everyday
Yea, i know, i know,
When i compliment her she won't believe me
And it's so, it's so
Sad to think that she don't see what i see
But every time she asks me, do i look okay,
I say
When i see your face,
There is not a thing that i would change
Cause you're amazing,
Just the way you are
And when you smile,
The whole world stops and stares for awhile
Cause girl you're amazing,
Just the way you are, hey
Her lips, her lips
I could kiss them all day if she'd let me
Her laugh, her laugh
She hates but i think it's so sexy
She's so beautiful, a
Nd i tell her everyday
Oh, you know, you know,
You know i'd never ask you to change
If perfect's what you're searching for
Then just stay the same
So don't even bother asking if you look okay,
You know i'll say
When i see your face,
There is not a thing that i would change
Cause you're amazing,
Just the way you are
And when you smile,
The whole world stops and stares for awhile
Cause girl you're amazing,
Just the way you are
The way you are?
The way you are?
Girl you're amazing,
Just the way you are
When i see your face
There's not a thing i would change
Cause you're amazing
Just the way you are
And when you smile,
The whole world stops and stares for awhile c
Cause girl you're amazing,
Just the way you are, yeah
- Hacía tanto que no la escuchaba...
- El mismo tiempo que hacía que yo no la escuchaba.
- ¿Por qué? Es una canción muy buena.
- Porque es tu canción. Solo tuya. La compuse para ti.
En ese instante Kate se dio cuenta de porque quería a aquel chico rubio de ojos azules y no a cualquier otro. Porque él era el único en la Tierra capaz de dejarla muda con unas solas palabras, hacer que sintiera como si volara con una mirada y hacer que su corazón latiera más deprisa solo con su presencia.
- ¿Ha sido una noche perfecta? - preguntó Chris. Kate lo miró y sonrió.
- No podía haber imaginado ninguna mejor... - sonrió Kate.
domingo, 6 de mayo de 2012
Capítulo 19
Londres
Nerviosa era poco para definir el estado de ánimo de Kate. Era un día nublado tan típico de Londres, pero para ella como si el sol brillara encima de ellos. Mientras paseaban por Hyde Park, Chris le contaba todo lo que le había ocultado sobre su banda. Él había decidido ser totalmente sincero con ella a partir de ahora. Pero Kate no podía evitar pensar lo mucho que habían cambiado sus vidas, ella tenía una vida normal mientras que él...
Una vida llena de lujo, fans, fama, una vida de ensueño. ¿Cómo iba a querer salir con una chica corriente como ella, pudiendo hacerlo con cantantes, actrices, modelos...?
" Espera, ¡¿SALIR?!" Kate sacudió la cabeza. "No, no, no, no. Chris es mi amigo... Pero es tan mono... No me gusta, no me gusta, no me gusta... Me encantan sus ojos... Lo conozco de toda la vida... Cuando sonríe es tan increíble... Es como un hermano para mí... Me hace reír... Es mi amigo, es mi amigo, es mi amigo..." batallaban los pensamientos de Kate.
Pero aunque se intentaba convencer de eso, le bastó una sonrisa de él para darse cuenta de que no podía negarlo. Era todo lo que ella quería.
"Y lo he tenido todo este tiempo" pensó.
Empezaba a anochecer cuando salieron de Hyde Park. Chris estaba nervioso, esperaba que la sorpresa le gustara a Kate. Porque ella se merecía eso y más. Y no entendía como ella aún quería ser su amiga.
- ¿A dónde me llevas ahora? - preguntó Kate.
- Vamos a cenar al sitio más increíble de Londres - sonrió.
- ¿No me vas a decir donde?
- Es una sorpresa, lo sabrás cuando lleguemos.
Andaron durante unos diez minutos hasta que él se detuvo. Kate estaba extrañada, por esa zona no le sonaba que hubiera un restaurante.
- ¿Ya hemos llegado?
- Casi, pero a partir de aquí te tengo que vendar los ojos - le contestó Chris antes de sacar un pañuelo de tela y taparle con él los ojos a Kate.
Siguieron andando, y Kate aprovechó la excusa de que no veía para poder agarrarse fuertemente al brazo de Chris. Cuando finalmente él le quitó la venda, una noria gigante apareció delante de los ojos de Kate.
- ¡EL LONDON EYE! - chilló. - Mi sitio preferido del mundo - exclamó encantada. - ¿Pero no íbamos a cenar?
- ¿No te he dicho que íbamos a cenar en el sitio más increíble de Londres?
Kate lo miró asombrada
- ¡ NO ME LO PUEDO CREER! ¿Vamos a cenar aquí, verdad? - el asintió. - Chris, no tenías por que...
- Algo bueno tenía que tener lo de ser famoso, ¿no crees?
Nerviosa era poco para definir el estado de ánimo de Kate. Era un día nublado tan típico de Londres, pero para ella como si el sol brillara encima de ellos. Mientras paseaban por Hyde Park, Chris le contaba todo lo que le había ocultado sobre su banda. Él había decidido ser totalmente sincero con ella a partir de ahora. Pero Kate no podía evitar pensar lo mucho que habían cambiado sus vidas, ella tenía una vida normal mientras que él...
Una vida llena de lujo, fans, fama, una vida de ensueño. ¿Cómo iba a querer salir con una chica corriente como ella, pudiendo hacerlo con cantantes, actrices, modelos...?
" Espera, ¡¿SALIR?!" Kate sacudió la cabeza. "No, no, no, no. Chris es mi amigo... Pero es tan mono... No me gusta, no me gusta, no me gusta... Me encantan sus ojos... Lo conozco de toda la vida... Cuando sonríe es tan increíble... Es como un hermano para mí... Me hace reír... Es mi amigo, es mi amigo, es mi amigo..." batallaban los pensamientos de Kate.
Pero aunque se intentaba convencer de eso, le bastó una sonrisa de él para darse cuenta de que no podía negarlo. Era todo lo que ella quería.
"Y lo he tenido todo este tiempo" pensó.
Empezaba a anochecer cuando salieron de Hyde Park. Chris estaba nervioso, esperaba que la sorpresa le gustara a Kate. Porque ella se merecía eso y más. Y no entendía como ella aún quería ser su amiga.
- ¿A dónde me llevas ahora? - preguntó Kate.
- Vamos a cenar al sitio más increíble de Londres - sonrió.
- ¿No me vas a decir donde?
- Es una sorpresa, lo sabrás cuando lleguemos.
Andaron durante unos diez minutos hasta que él se detuvo. Kate estaba extrañada, por esa zona no le sonaba que hubiera un restaurante.
- ¿Ya hemos llegado?
- Casi, pero a partir de aquí te tengo que vendar los ojos - le contestó Chris antes de sacar un pañuelo de tela y taparle con él los ojos a Kate.
Siguieron andando, y Kate aprovechó la excusa de que no veía para poder agarrarse fuertemente al brazo de Chris. Cuando finalmente él le quitó la venda, una noria gigante apareció delante de los ojos de Kate.
- ¡EL LONDON EYE! - chilló. - Mi sitio preferido del mundo - exclamó encantada. - ¿Pero no íbamos a cenar?
- ¿No te he dicho que íbamos a cenar en el sitio más increíble de Londres?
Kate lo miró asombrada
- ¡ NO ME LO PUEDO CREER! ¿Vamos a cenar aquí, verdad? - el asintió. - Chris, no tenías por que...
- Algo bueno tenía que tener lo de ser famoso, ¿no crees?
Capítulo 18
Londres, casa de Kate
Kate daba vueltas por su casa, nerviosa. Miró el reloj: 16:53. Fue a la cocina a beber un vaso de agua. Volvió a mirar el reloj: 16:54. Suspiró.Llevaba todo el día así, porque hoy Chris vendría a recogerla para darle una sorpresa. "¿Y si no viene? ¿Y si se ha olvidado?" se preguntaba ella.
Alex que estaba sentado en el sofá, la miraba preocupado. No entendía como Kate le había dado otra oportunidad a Chris. Y entendía todavía menos como Chris era capaz de mentirle. Si no le había hecho ver las estrellas todavía era solo porque ella se lo había pedido. Pero no estaba dispuesto a ver como Chris la hundía de nuevo. Ya había pasado por eso hace nueve años, y aquel día se prometió a sí mismo no dejar que jamás le hicieran daño. Porque ella no se lo merecía.
- Aún no entiendo como "ese tío" pudo haber sido tu mejor amigo.
- ¿Pudo? Te recuerdo que es.
- Eso lo entiendo menos.- Kate sonrió.
- No te preocupes... - Alex suspiró.
- No puedo, Kate... Te he visto hundida por culpa de "ese tío", y no dejaré que lo vuelva a hacer.- ella le miró divertida, le gustaba ver como Alex se preocupaba. Él volvió a suspirar.- ¿Te gusta, verdad?
Kate se quedó muda, sin saber qué decir, porque eso era lo que llevaba intentando averiguar toda la semana. Pero aún no se decidía, apartó la mirada incómoda.
- No. ¿Cómo puedes pensar eso?
- Porque me he fijado.
- Es mi amigo, solo eso - le contestó ella más para convencerse a sí misma que para convencerlo a él.
- Solo te pido que tengas cuidado.
Ella le miró intrigada por esa frase, pero cuando iba a preguntarle por qué tendría que tener cuidado llamaron a la puerta. Abrió y se encontró de pie a Chris mirándola sonriente. Ella se mordió el labio nerviosa.
- Dame un minuto, cojo la chaqueta y nos vamos. - dijo ella antes de ir a su habitación es busca de la chaqueta.
Chris entró en el piso y vio a Alex sentado en el sofá. Le saludó con un movimiento de la cabeza, pero Alex solo le lanzó una mirada cargada de odio. Chris suspiró. Y la sala se sumió en un silencio muy incómodo. Pero en seguida llego Kate, y se fueron. Ella entró de nuevo en el piso para despedirse de Alex.
- Nos vemos luego - se despidió dándole un beso en la mejilla. Él la miró serio.
- Solo ten cuidado - volvió a repetir.
- Aún no entiendo como "ese tío" pudo haber sido tu mejor amigo.
- ¿Pudo? Te recuerdo que es.
- Eso lo entiendo menos.- Kate sonrió.
- No te preocupes... - Alex suspiró.
- No puedo, Kate... Te he visto hundida por culpa de "ese tío", y no dejaré que lo vuelva a hacer.- ella le miró divertida, le gustaba ver como Alex se preocupaba. Él volvió a suspirar.- ¿Te gusta, verdad?
Kate se quedó muda, sin saber qué decir, porque eso era lo que llevaba intentando averiguar toda la semana. Pero aún no se decidía, apartó la mirada incómoda.
- No. ¿Cómo puedes pensar eso?
- Porque me he fijado.
- Es mi amigo, solo eso - le contestó ella más para convencerse a sí misma que para convencerlo a él.
- Solo te pido que tengas cuidado.
Ella le miró intrigada por esa frase, pero cuando iba a preguntarle por qué tendría que tener cuidado llamaron a la puerta. Abrió y se encontró de pie a Chris mirándola sonriente. Ella se mordió el labio nerviosa.
- Dame un minuto, cojo la chaqueta y nos vamos. - dijo ella antes de ir a su habitación es busca de la chaqueta.
Chris entró en el piso y vio a Alex sentado en el sofá. Le saludó con un movimiento de la cabeza, pero Alex solo le lanzó una mirada cargada de odio. Chris suspiró. Y la sala se sumió en un silencio muy incómodo. Pero en seguida llego Kate, y se fueron. Ella entró de nuevo en el piso para despedirse de Alex.
- Nos vemos luego - se despidió dándole un beso en la mejilla. Él la miró serio.
- Solo ten cuidado - volvió a repetir.
Capítulo 17
Londres
Kate's POV
Mientras andábamos hacia el hotel nos manteníamos en silencio. Empezó a soplar un poco de viento y me estremecí, Chris se dio cuenta.
- ¿Tienes frío? - me preguntó.
- Un poco...
- Ponte mi chaqueta, no quiero que te resfríes.- me dijo colocándome la chaqueta sobre los hombros, le miré y me sonrió.
No se por qué aquel gesto tan simple y normal me hizo sonrojarme y apartar la mirada. Nos quedamos de nuevo en silencio. Eso nunca me había pasado, Chris era mi amigo. Nunca me había planteado otra forma de verlo. Mi cabeza estaba tan confusa...
- Lo siento - dijo Chris interrumpiendo mis pensamientos - Por lo de...- suspiró.
- Chris, en serio. Todo olvidado - le sonreí intentando borrar esa mirada preocupada. Pero no lo conseguí.
- Lo has pasado fatal por mi culpa... Te mentí e hice que te mintieran... Soy una persona horrible...
Me detuve en seco. No podía dejar que se torturara así, me di cuenta de que pasara lo que pasara e hiciera lo que hiciera no podría verlo así.
- No digas eso ni de broma. - le dije seriamente.
- Pero...
- No. Si tú eres una mala persona yo soy una tortuga ninja. - le sonreí. Ese comentario también le hizo sonreír. - Así me gusta, que estés feliz.
- Tengo una idea. ¿No tendrás planes este fin de semana?
- No, ¿por qué? - él solo sonrió.
- Es una sorpresa, para darte las gracias por todo.
- No hace falta, Chris, de verdad...
- Yo creo que sí. - me encogí de hombros, cuando se le metía algo en la cabeza...
- Estás loco rubio.
- Solo cuando estoy contigo.
Kate's POV
Mientras andábamos hacia el hotel nos manteníamos en silencio. Empezó a soplar un poco de viento y me estremecí, Chris se dio cuenta.
- ¿Tienes frío? - me preguntó.
- Un poco...
- Ponte mi chaqueta, no quiero que te resfríes.- me dijo colocándome la chaqueta sobre los hombros, le miré y me sonrió.
No se por qué aquel gesto tan simple y normal me hizo sonrojarme y apartar la mirada. Nos quedamos de nuevo en silencio. Eso nunca me había pasado, Chris era mi amigo. Nunca me había planteado otra forma de verlo. Mi cabeza estaba tan confusa...
- Lo siento - dijo Chris interrumpiendo mis pensamientos - Por lo de...- suspiró.
- Chris, en serio. Todo olvidado - le sonreí intentando borrar esa mirada preocupada. Pero no lo conseguí.
- Lo has pasado fatal por mi culpa... Te mentí e hice que te mintieran... Soy una persona horrible...
Me detuve en seco. No podía dejar que se torturara así, me di cuenta de que pasara lo que pasara e hiciera lo que hiciera no podría verlo así.
- No digas eso ni de broma. - le dije seriamente.
- Pero...
- No. Si tú eres una mala persona yo soy una tortuga ninja. - le sonreí. Ese comentario también le hizo sonreír. - Así me gusta, que estés feliz.
- Tengo una idea. ¿No tendrás planes este fin de semana?
- No, ¿por qué? - él solo sonrió.
- Es una sorpresa, para darte las gracias por todo.
- No hace falta, Chris, de verdad...
- Yo creo que sí. - me encogí de hombros, cuando se le metía algo en la cabeza...
- Estás loco rubio.
- Solo cuando estoy contigo.
jueves, 3 de mayo de 2012
Capítulo 16
Londres
Kate's POV
Después de salir corriendo de mi piso y coger un taxi, caminé sin rumbo por Londres. Necesitaba pensar que iba a hacer a continuación. Si volvía tendría que enfrentarse a Chris de nuevo, y sabía que no podría, porque volvería a perdonarlo. Al menos necesitaba una noche para descansar de mentiras, intrigas y engaños. Mañana ya me ocuparía de ellos. Por lo tanto, volví a buscar un taxi y le di la dirección de un hotel modesto en el sur de Londres.
En recepción no tardé en conseguir una habitación, pagué con tarjeta y en cuanto entré en el dormitorio me desplomé en la cama. A la mañana siguiente me desperté más tranquila después de haber tenido una buena noche de descanso.
Después de un buen desayuno lo primero que hice fue llamar a Alba. No quería agobiarla con mis problemas, pero necesitaba hablar con alguien.
Lo que al principio pensaba que iba a ser una charla corta, duró unas 2 horas. Incluso hablé con Alex, que obviamente se enfadó muchísimo. Cuando acabamos de hablar me fui mi habitación a recoger mis cosas para volver a casa. Pero al final dudé. No podía volver tan fácilmente, tenía que ponerles las cosas un poco difíciles...
Durante la semana siguiente estuve ignorando las llamadas de todos. Pero una tarde decidí pasar por la biblioteca, además había un Starbucks cerca por si luego me apetecía tomarme un café. Me vestí con un gorro de lana en la cabeza para tapar las mechas azules que tan reconocible me hacían y así pasar desapercibida.
Mientras iba andando hacia la biblioteca me pareció ver a alguien parecido a Chris entrar en el Starbucks. Negué con la cabeza. Eso era imposible. Esta zona estaba muy alejada de mi piso, era poco probable que Chris estuviera por aquí, aún así decidí evitar el Starbucks.
Cuando salí de la biblioteca pasó cerca mío el mismo chico de antes. ¡ERA ÉL! Chris estaba aquí. Empecé a andar más deprisa, cuando creí estar lo suficientemente alejada, giré la cabeza para comprobar si me seguía o no con la mala suerte de que él también se giró, mirándome extrañado, como si me conociera.
Salí corriendo sin pensarlo mucho, y unos pasos a mis espaldas me indicaron que me seguía. Solté una maldición, ¿por qué había tenido que venir justamente hoy a la biblioteca? Estuve corriendo durante unos quince minutos. Pero finalmente me tuve que detener para recuperar el aliento. Él también se detuvo y me miró.
- Sabía que eras tú - dijo.- Nos tenías preocupados...
- Seguro que no. Estarías haciendo cosas más interesantes que preocuparte por mí, como dar conciertos, ¿no?
- ¿Puedes escucharme un segundo?
- ¡Lo hice! Te escuché, ¿recuerdas? ¡Te escuché y ahora me arrepiento, maldita sea! Y lo primero que haces es mentirme... Que poco debe de importarte nuestra amistad.
- ¡ME IMPORTA! - me gritó - Y mucho. Por eso lo hice - Se pasó las manos por el pelo en un gesto de impotencia. - Pensé que si te lo decía te enfadarías conmigo. No quería perderte...
- Pues lo has conseguido - le contesté secamente. Me di la vuelta para irme.
- La gente se equivoca, Kate. Pero no por eso significa que no les importes. - me dijo. Me giré.
- Pero la gente cambia Chris... Tú no eres el mismo. El chico que yo conocí jamás me hubiera mentido.
- ¿No entiendes que te necesito, Kate? Me gusta la persona que soy cuando estoy contigo. Pero entiendo si no me perdonas... - empezó a andar. Suspiré.
- Esta bien, te daré otra oportunidad. - él no se lo esperaba y me miró extrañado. Pero yo ya había empezado a andar hacia el hotel. Chris empezó a andar a mi lado.
- ¿Por qué has cambiado de opinión?
Me giré y le sonreí.
- Porque un niño que solía ser mi amigo me lo ha pedido.
Kate's POV
Después de salir corriendo de mi piso y coger un taxi, caminé sin rumbo por Londres. Necesitaba pensar que iba a hacer a continuación. Si volvía tendría que enfrentarse a Chris de nuevo, y sabía que no podría, porque volvería a perdonarlo. Al menos necesitaba una noche para descansar de mentiras, intrigas y engaños. Mañana ya me ocuparía de ellos. Por lo tanto, volví a buscar un taxi y le di la dirección de un hotel modesto en el sur de Londres.
En recepción no tardé en conseguir una habitación, pagué con tarjeta y en cuanto entré en el dormitorio me desplomé en la cama. A la mañana siguiente me desperté más tranquila después de haber tenido una buena noche de descanso.
Después de un buen desayuno lo primero que hice fue llamar a Alba. No quería agobiarla con mis problemas, pero necesitaba hablar con alguien.
Lo que al principio pensaba que iba a ser una charla corta, duró unas 2 horas. Incluso hablé con Alex, que obviamente se enfadó muchísimo. Cuando acabamos de hablar me fui mi habitación a recoger mis cosas para volver a casa. Pero al final dudé. No podía volver tan fácilmente, tenía que ponerles las cosas un poco difíciles...
Durante la semana siguiente estuve ignorando las llamadas de todos. Pero una tarde decidí pasar por la biblioteca, además había un Starbucks cerca por si luego me apetecía tomarme un café. Me vestí con un gorro de lana en la cabeza para tapar las mechas azules que tan reconocible me hacían y así pasar desapercibida.
Mientras iba andando hacia la biblioteca me pareció ver a alguien parecido a Chris entrar en el Starbucks. Negué con la cabeza. Eso era imposible. Esta zona estaba muy alejada de mi piso, era poco probable que Chris estuviera por aquí, aún así decidí evitar el Starbucks.
Cuando salí de la biblioteca pasó cerca mío el mismo chico de antes. ¡ERA ÉL! Chris estaba aquí. Empecé a andar más deprisa, cuando creí estar lo suficientemente alejada, giré la cabeza para comprobar si me seguía o no con la mala suerte de que él también se giró, mirándome extrañado, como si me conociera.
Salí corriendo sin pensarlo mucho, y unos pasos a mis espaldas me indicaron que me seguía. Solté una maldición, ¿por qué había tenido que venir justamente hoy a la biblioteca? Estuve corriendo durante unos quince minutos. Pero finalmente me tuve que detener para recuperar el aliento. Él también se detuvo y me miró.
- Sabía que eras tú - dijo.- Nos tenías preocupados...
- Seguro que no. Estarías haciendo cosas más interesantes que preocuparte por mí, como dar conciertos, ¿no?
- ¿Puedes escucharme un segundo?
- ¡Lo hice! Te escuché, ¿recuerdas? ¡Te escuché y ahora me arrepiento, maldita sea! Y lo primero que haces es mentirme... Que poco debe de importarte nuestra amistad.
- ¡ME IMPORTA! - me gritó - Y mucho. Por eso lo hice - Se pasó las manos por el pelo en un gesto de impotencia. - Pensé que si te lo decía te enfadarías conmigo. No quería perderte...
- Pues lo has conseguido - le contesté secamente. Me di la vuelta para irme.
- La gente se equivoca, Kate. Pero no por eso significa que no les importes. - me dijo. Me giré.
- Pero la gente cambia Chris... Tú no eres el mismo. El chico que yo conocí jamás me hubiera mentido.
- ¿No entiendes que te necesito, Kate? Me gusta la persona que soy cuando estoy contigo. Pero entiendo si no me perdonas... - empezó a andar. Suspiré.
- Esta bien, te daré otra oportunidad. - él no se lo esperaba y me miró extrañado. Pero yo ya había empezado a andar hacia el hotel. Chris empezó a andar a mi lado.
- ¿Por qué has cambiado de opinión?
Me giré y le sonreí.
- Porque un niño que solía ser mi amigo me lo ha pedido.
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