Chris recorría las calles buscando con la mirada a una chica morena con mechas azules. Pero como desde hace una semana, por mucho que buscaba, Kate no aparecía por ninguna parte. Suspiró.
Se dirigió hacia un Starbucks cercano. Entró, pidió un Frappuccino y se sentó en una mesa alejada del resto.
Hacía una semana que Kate se había ido de su piso pegando un porrazo. Él la siguió y la vio subirse a un taxi. Tardó un momento en reaccionar y subirse en el coche para seguirla, pero fue demasiado tarde, ya había perdido de vista el taxi negro.
Volvió al piso de Kate, donde todos los demás esperaban confusos.
Les contó que había intentado seguirla en vano. Diana salió de la habitación la intención de seguir buscándola, pero Adam la detuvo, le dijo que estaba demasiado oscuro, que mañana la buscarían.
Brittany empezó a sollozar, diciendo que era culpa suya por mentirle, mientras Matt le susurraba palabras tranquilizadoras al oído, hasta que se acabó calmando.
- En realidad es todo culpa mía. Yo os pedí que no le dijerais nada a Kate... - dijo Chris.
Durante una semana todos buscaron por todo Londres a Kate, pero ni rastro de ella. Ni siquiera contestaba al móvil. Solo hablaba con Alba y Alex, que habían adelantado su regreso a Londres al enterarse de lo ocurrido.
Alba estaba bastante enfadada con todos por haberle mentido a Kate, y Alex ni se diga. Estuvo a punto de pegarle a Chris.
Alba hablaba mucho con Kate, pero jamás les hablaba del paradero de Kate.
La chica del Starbucks dijo su nombre por el altavoz, y Chris se levantó abatido, apartando de la mente los recuerdos de la última semana.
Salió del establecimiento con el café en la mano. Andaba sin rumbo.
Por el rabillo del ojo vio un destello azul. Pero lo ignoró por completo, distraído. Siguió andando como si nada, pero al cabo de unos minutos reaccionó.
Se giró rápidamente, y buscó con la mirada como tantas otra veces. Pero esta vez no era ninguna falsa esperanza. Esta vez si era ella. Kate. De espaldas, andando rápido. Se giró hacía él para comprobar si la miraba. Sus miradas se toparon. Empezó a correr.
Él dejó caer el café sin muchos reparos y corrió tras ella.
La persecución duró alrededor de unos quince minutos, en los que la persiguió por callejones estrechos y calles abarrotadas de gente. Chris tuvó que admitir que Kate estaba en muy buena forma.
Pero finalmente ella se detuvo para recuperar el aliento. Y Chris también se detuvo.
Kate alzó la mirada. Sus ojos marrones se clavaron en los ojos azules de él, pero Chris solo pudo ver decepción y tristeza. No pudo evitar que se le encogiera el corazón.
"¿Por qué siempre acabo haciendote daño?" se preguntó él.

oooiiiish me he emocionado al finaaaal :( quiero que hableen y lo arregleen!
ResponderEliminarSe me caían los lagrimones mientras escribía xD
EliminarYo lo vivo jajaja