domingo, 6 de mayo de 2012

Capítulo 18


Londres, casa de Kate

Kate daba vueltas por su casa, nerviosa. Miró el reloj: 16:53. Fue a la cocina a beber un vaso de agua. Volvió a mirar el reloj: 16:54. Suspiró.Llevaba todo el día así, porque hoy Chris vendría a recogerla para darle una sorpresa. "¿Y si no viene? ¿Y si se ha olvidado?" se preguntaba ella. 
Alex que estaba sentado en el sofá, la miraba preocupado. No entendía como Kate le había dado otra oportunidad a Chris. Y entendía todavía menos como Chris era capaz de mentirle. Si no le había hecho ver las estrellas todavía era solo porque ella se lo había pedido. Pero no estaba dispuesto a ver como Chris la hundía de nuevo. Ya había pasado por eso hace nueve años, y aquel día se prometió a sí mismo no dejar que jamás le hicieran daño. Porque ella no se lo merecía.


- Aún no entiendo como "ese tío" pudo haber sido tu mejor amigo.
- ¿Pudo? Te recuerdo que es.
- Eso lo entiendo menos.- Kate sonrió.
- No te preocupes... - Alex suspiró.
- No puedo, Kate... Te he visto hundida por culpa de "ese tío", y no dejaré que lo vuelva a hacer.- ella le miró divertida, le gustaba ver como Alex se preocupaba. Él volvió a suspirar.- ¿Te gusta, verdad?


Kate se quedó muda, sin saber qué decir, porque eso era lo que llevaba intentando averiguar toda la semana. Pero aún no se decidía, apartó la mirada incómoda.


- No. ¿Cómo puedes pensar eso?
- Porque me he fijado.
- Es mi amigo, solo eso - le contestó ella más para convencerse a sí misma que para convencerlo a él.
- Solo te pido que tengas cuidado.


Ella le miró intrigada por esa frase, pero cuando iba a preguntarle por qué tendría que tener cuidado llamaron a la puerta. Abrió y se encontró de pie a Chris mirándola sonriente. Ella se mordió el labio nerviosa. 


- Dame un minuto, cojo la chaqueta y nos vamos. - dijo ella antes de ir a su habitación es busca de la chaqueta. 


Chris entró en el piso y vio a Alex sentado en el sofá. Le saludó con un movimiento de la cabeza, pero Alex solo le lanzó una mirada cargada de odio. Chris suspiró. Y la sala se sumió en un silencio muy incómodo. Pero en seguida llego Kate, y se fueron. Ella entró de nuevo en el piso para despedirse de Alex.


- Nos vemos luego - se despidió dándole un beso en la mejilla. Él la miró serio.
- Solo ten cuidado - volvió a repetir.



Capítulo 17

Londres


Kate's POV
Mientras andábamos hacia el hotel nos manteníamos en silencio. Empezó a soplar un poco de viento y me estremecí, Chris se dio cuenta.


- ¿Tienes frío? - me preguntó.
- Un poco...
- Ponte mi chaqueta, no quiero que te resfríes.- me dijo colocándome la chaqueta sobre los hombros, le miré y me sonrió.
No se por qué aquel gesto tan simple y normal me hizo sonrojarme y apartar la mirada. Nos quedamos de nuevo en silencio. Eso nunca me había pasado, Chris era mi amigo. Nunca me había planteado otra forma de verlo. Mi cabeza estaba tan confusa...


- Lo siento - dijo Chris interrumpiendo mis pensamientos - Por lo de...- suspiró.
- Chris, en serio. Todo olvidado - le sonreí intentando borrar esa mirada preocupada. Pero no lo conseguí. 
- Lo has pasado fatal por mi culpa... Te mentí e hice que te mintieran... Soy una persona horrible...


Me detuve en seco. No podía dejar que se torturara así, me di cuenta de que pasara lo que pasara e hiciera lo que hiciera no podría verlo así.


- No digas eso ni de broma. - le dije seriamente.
- Pero... 
- No. Si tú eres una mala persona yo soy una tortuga ninja. - le sonreí. Ese comentario también le hizo sonreír. - Así me gusta, que estés feliz.
- Tengo una idea. ¿No tendrás planes este fin de semana? 
- No, ¿por qué? - él solo sonrió.
- Es una sorpresa, para darte las gracias por todo.
- No hace falta, Chris, de verdad...
- Yo creo que sí. - me encogí de hombros, cuando se le metía algo en la cabeza...
- Estás loco rubio.
- Solo cuando estoy contigo.



jueves, 3 de mayo de 2012

Capítulo 16

Londres


Kate's POV
Después de salir corriendo de mi piso y coger un taxi, caminé sin rumbo por Londres. Necesitaba pensar que iba a hacer a continuación. Si volvía tendría que enfrentarse a Chris de nuevo, y sabía que no podría, porque volvería a perdonarlo. Al menos necesitaba una noche para descansar de mentiras, intrigas y engaños. Mañana ya me ocuparía de ellos. Por lo tanto, volví a buscar un taxi y le di la dirección de un hotel modesto en el sur de Londres.
En recepción no tardé en conseguir una habitación, pagué con tarjeta y en cuanto entré en el dormitorio me desplomé en la cama. A la mañana siguiente me desperté más tranquila después de haber tenido una buena noche de descanso.
Después de un buen desayuno lo primero que hice fue llamar a Alba. No quería agobiarla con mis problemas, pero necesitaba hablar con alguien. 
Lo que al principio pensaba que iba a ser una charla corta, duró unas 2 horas. Incluso hablé con Alex, que obviamente se enfadó muchísimo. Cuando acabamos de hablar me fui mi habitación a recoger mis cosas para volver a casa. Pero al final dudé. No podía volver tan fácilmente, tenía que ponerles las cosas un poco difíciles...


Durante la semana siguiente estuve ignorando las llamadas de todos. Pero una tarde decidí pasar por la biblioteca, además había un Starbucks cerca por si luego me apetecía tomarme un café. Me vestí con un gorro de lana en la cabeza para tapar las mechas azules que tan reconocible me hacían y así pasar desapercibida. 
Mientras iba andando hacia la biblioteca me pareció ver a alguien parecido a Chris entrar en el Starbucks. Negué con la cabeza. Eso era imposible. Esta zona estaba muy alejada de mi piso, era poco probable que Chris estuviera por aquí, aún así decidí evitar el Starbucks.
Cuando salí de la biblioteca pasó cerca mío el mismo chico de antes. ¡ERA ÉL! Chris estaba aquí. Empecé a andar más deprisa, cuando creí estar lo suficientemente alejada, giré la cabeza para comprobar si me seguía o no con la mala suerte de que él también se giró, mirándome extrañado, como si me conociera.
Salí corriendo sin pensarlo mucho, y unos pasos a mis espaldas me indicaron que me seguía. Solté una maldición, ¿por qué había tenido que venir justamente hoy a la biblioteca? Estuve corriendo durante unos quince minutos. Pero finalmente me tuve que detener para recuperar el aliento. Él también se detuvo y me miró.


- Sabía que eras tú - dijo.- Nos tenías preocupados...
- Seguro que no. Estarías haciendo cosas más interesantes que preocuparte por mí, como dar conciertos, ¿no?
- ¿Puedes escucharme un segundo?
- ¡Lo hice! Te escuché, ¿recuerdas? ¡Te escuché y ahora me arrepiento, maldita sea! Y lo primero que haces es mentirme... Que poco debe de importarte nuestra amistad.
- ¡ME IMPORTA! - me gritó - Y mucho. Por eso lo hice - Se pasó las manos por el pelo en un gesto de impotencia. - Pensé que si te lo decía te enfadarías conmigo. No quería perderte...
- Pues lo has conseguido - le contesté secamente. Me di la vuelta para irme.
- La gente se equivoca, Kate. Pero no por eso significa que no les importes. - me dijo. Me giré.
- Pero la gente cambia Chris... Tú no eres el mismo. El chico que yo conocí jamás me hubiera mentido.
- ¿No entiendes que te necesito, Kate? Me gusta la persona que soy cuando estoy contigo. Pero entiendo si no me perdonas... - empezó a andar. Suspiré.
- Esta bien, te daré otra oportunidad. - él no se lo esperaba y me miró extrañado. Pero yo ya había empezado a andar hacia el hotel. Chris empezó a andar a mi lado.
- ¿Por qué has cambiado de opinión?


Me giré y le sonreí.


- Porque un niño que solía ser mi amigo me lo ha pedido.



lunes, 30 de abril de 2012

Capítulo 15

Londres, una semana después...


Chris recorría las calles buscando con la mirada a una chica morena con mechas azules. Pero como desde hace una semana, por mucho que buscaba, Kate no aparecía por ninguna parte. Suspiró.
Se dirigió hacia un Starbucks cercano. Entró, pidió un Frappuccino y se sentó en una mesa alejada del resto.
Hacía una semana que Kate se había ido de su piso pegando un porrazo. Él la siguió y la vio subirse a un taxi. Tardó un momento en reaccionar y subirse en el coche para seguirla, pero fue demasiado tarde, ya había perdido de vista el taxi negro.
Volvió al piso de Kate, donde todos los demás esperaban confusos.
Les contó que había intentado seguirla en vano. Diana salió de la habitación la intención de seguir buscándola, pero Adam la detuvo, le dijo que estaba demasiado oscuro, que mañana la buscarían. 
Brittany empezó a sollozar, diciendo que era culpa suya por mentirle, mientras Matt le susurraba palabras tranquilizadoras al oído, hasta que se acabó calmando.


- En realidad es todo culpa mía. Yo os pedí que no le dijerais nada a Kate... - dijo Chris.


Durante una semana todos buscaron por todo Londres a Kate, pero ni rastro de ella. Ni siquiera contestaba al móvil. Solo hablaba con Alba y Alex, que habían adelantado su regreso a Londres al enterarse de lo ocurrido. 
Alba estaba bastante enfadada con todos por haberle mentido a Kate, y Alex ni se diga. Estuvo a punto de pegarle a Chris. 
Alba hablaba mucho con Kate, pero jamás les hablaba del paradero de Kate.


La chica del Starbucks dijo su nombre por el altavoz, y Chris se levantó abatido, apartando de la mente los recuerdos de la última semana. 
Salió del establecimiento con el café en la mano. Andaba sin rumbo. 
Por el rabillo del ojo vio un destello azul. Pero lo ignoró por completo, distraído. Siguió andando como si nada, pero al cabo de unos minutos reaccionó.
Se giró rápidamente, y buscó con la mirada como tantas otra veces. Pero esta vez no era ninguna falsa esperanza. Esta vez si era ella. Kate. De espaldas, andando rápido. Se giró hacía él para comprobar si la miraba. Sus miradas se toparon. Empezó a correr. 
Él dejó caer el café sin muchos reparos y corrió tras ella.
La persecución duró alrededor de unos quince minutos, en los que la persiguió por callejones estrechos y calles abarrotadas de gente. Chris tuvó que admitir que Kate estaba en muy buena forma.


Pero finalmente ella se detuvo para recuperar el aliento. Y Chris también se detuvo. 
Kate alzó la mirada. Sus ojos marrones se clavaron en los ojos azules de él, pero Chris solo pudo ver decepción y tristeza. No pudo evitar que se le encogiera el corazón.


 "¿Por qué siempre acabo haciendote daño?"  se preguntó él.



Capítulo 14

Londres


Kate's POV
¡Lo odio! ¡Lo odio! ¿A quién? A Chris. ¡ Es un maldito mentiroso! No es capaz de confiar en mí, y quiere que seamos amigos. Va listo...
¡Es que me entra una rabia cada vez que lo recuerdo! 
Y mis amigas... Bueno, debería decir "amigas" con comillas. Ellas lo sabían todo y no me dijeron nada, ¿por qué?
No me lo explico...
Vale, perdón, estaréis confusos, es que... Pfff....
Inspiro, expiro, inspiro, expiro... Ya me he tranquilizado.
Bueno, todo este jaleo comenzó hace unas cuantas horas, cuando Chris estaba a punto de llegar a mi casa para otra típica maratón de películas. Puse la MTV a ver si daban algo de música, para variar... Pero lo que vi, me dejó de piedra. 
¡Chris estaba en la televisión! Y no solo Chris, estaban todos: Matt, Nate, Adam... ¡Incluso Diana y Brittany!
Me acerqué más a la pantalla, y le subí el volumen para escuchar de que hablaban e intentar aclarar todas las preguntas que estaban surgiendo en mi cabeza.
Durante media hora seguida estuve viendo un documental sobre la banda de Chris. Porque, no os lo perdáis... ¡SON FAMOSOS! En realidad famosos no sería la palabra exacta. ¡FAMOSÍSIMOS!
Al parecer son conocidos mundialmente, y saltaron a la fama hace unos 9 años... ¿Interesante, eh? Después de esa extraña media hora de confusión y más preguntas sin respuesta, acabaron el documental con una entrevista a los miembros de la banda e incluso Matt y Adam presentaron a sus novias, Brittany y Diana.
En ese momento me quedé como en shock, ¿qué demonios estaba pasando allí? ¿Todo el mundo sabía eso, y yo era la tonta? ¿Recordais cuando me cargué el jarrón la noche después de encontrarme con Chris de nuevo? Pues eso no fue nada con lo que hice a continuación. 
Fui hacia la habitacione donde Brittany y Diana habían guardado sus equipajes. Abrí los armarios y saqué toda la ropa que allí había, la tiré por el suelo, la pisoteé...
Empecé a cargarme todo lo que se ponía en mi camino, solo os digo que parecía que había caido una bomba atómica en mi piso.
Puede que penséis que fue una reacción un poco excesiva, pero seguro que vosotros habríais echo lo mismo, si os hubieráis enterado que lo que estábais viviendo era una mentira. ¿Un poco drámatico? Yo creo que incluso me quedo corta.
Pero en fin...


Unos 15 minutos después estaba tirada en el sofá, ya más calmada. Llorando de rabia. Pensando que en buena hora que Chris no estaba allí porque no sabía lo que podría haber ocurrido. Tendría que hablar con él, a ver que excusa me soltaba...
Y obviamente las cosas no mejoraron. En ese preciso instante llegaron todos, salvo Alex y Alba que se habían ido de viaje romántico a una pequeña ciudad cerca de Londres...
La cara de asombro que se les quedó al entrar y ver el desastre que yo había organizado fue de risa.
Chris me miró preocupado.


- ¿Qué ha pasado aquí? - me dijo acercándose a mí. - ¿Estás bien?


¡Pero de que va! Le miré con incredulidad, todavía no podía creer que me hablara como si nada. 


- ¿Dónde habéis estado? - pregunté en el tono más cortante que pude. Ellos se miraron dudando.
- Nos... hemos retrasado un poco. Lo siento - contestó Chris. - ¿Me vas a decir que ha pasado aquí?
- Podría decirtelo... O también podría mentirte. ¿No es lo que lleváis haciendo semanas?
- ¿De... de qué hablas? - me preguntó Chris. Al parecer todos estaban demasiado nerviosos para responder.
- ¿De qué hablo? ¡¿De qué no me hablas tú, Chris?!
- No te entiendo.- respondió. Pero yo sabía que si lo entendía, lo entendía demasiado bien. Lo miré fijamente, pero él desvió la mirada incómodo.
- ¡PUES EL REPORTAJE DE LA MTV LO EXPLICABA MUY BIEN! -le grité mientras me encaminaba hacia la puerta, apartando a todos de mi camino. Antes de salir por ella, me giré y miré a Chris por última vez. - Deberías verlo, a mí me ha enseñado mucho.

jueves, 19 de abril de 2012

Capítulo 13

Londres


Brittany llevaba varios días sin ver a Matt, Kate le dijo que no se preocupara, que estaría ocupado, pero ella no podía evitarlo ya que cada vez que le preguntaba a Chris por él respondía con evasivas. Y cada vez estaba más segura de que Matt no la llamaba porque se había cansado de ella. Pero ella no, jamás lo haría. Porque cada momento junto a él había sido especial, cada risa, cada mirada... Porque poco a poco Brittany se había ido enamorando de aquel chico de pelo claro y ojos raros que era capaz de hacerla feliz solo con una mirada.
Una noche en la que Brittany estaba sola en casa, intentando no echar de menos a Matt, a él y a sus tonterías sin sentido, unos instrusos se colaron el piso.
Ella se giró sobresaltada cuando escuchó una música proveniente de detrás suya. Se levantó extrañada y se encontró delante suya a Chris y a dos desconocidos que tocaban la guitarra. Brittany miró a Chris interrogante, cuando de repente de detrás salió Matt sonriendo tímidamente.


- ¡Hoy es tu día de suerte! Voy a hacerte compañía. -dijo Matt, y ambos recordaron el momento en el que se conocieron.
- ¿Matt? ¿Que haces aquí? ¿Y que hacen ellos aquí? - preguntó Brittany confusa.
- Ya te dije que yo no sé cantar, así que me he traído a los tontos estos.




- ¿It's all about me? - preguntó ella al terminar la canción.
- Si - contestó sonriendo.- Siento no haber venido antes, tenía miedo de que me dijeras que no.
- ¿Decir que no a qué? - él se acercó lentamente, y tomó su cara con ambas manos, durante unos segundos se miraron a los ojos, y después él posó sus labios sobre los de ella.
- A esto.- murmuró.- No sabes las ganas que tenía de hacer eso. 


Brittany rió, y él hincó una rodilla en el suelo.


- ¿No me irás a pedir matrimonio, no? - bromeó ella.
- Ahora no, pero créeme cuando digo que lo haré algún día, por ahora solo te voy a pedir que salgas conmigo.


En cuanto él pronunció estas palabras, ella se lanzó  a los brazos de Matt que perdió el equilibrio haciendo que los dos cayeran al suelo uno encima del otro.


- ¡IROS A UN MOTEL! - gritó Diana apareciendo de repente.
- Pobrecillos, les has cortado el royo - dijo Kate riendo.
- ¿Qué hacéis vosotras aquí? - preguntó Brittany.
- Bueno, no íbamos a perdernoslo, ¿verdad? - respondió Alba
- Cotillas ¬¬ - murmuró Brittany
- ¿Qué has dicho? - preguntó Alba
- Eh... Que... que buenas amigas sois...
- Eso pensaba - dijo alba, y todos rieron.


Después de que Diana presentara a uno de los desconocidos como Adam, el chico con el que bailó en la discoteca, Chris presentara a Nate, todos se acomodaron en los sofás dispuestos a ver una película de miedo.
Britanny se acurrucó junto a Matt en un sofá pequeño. Adam se sentó en otro, y Diana se acomodó junto a él. Y Nate, Chris y Kate tuvieron que sentarse en el suelo, porque no cabían. 
Aunque al final la película solo la vieron ellos tres, porque los demás estaban bastante ocupados...



martes, 17 de abril de 2012

Capítulo 12

Londres


Hechas las presentaciones, Brittany y Matt se fueron dejando solos a Chris y a Kate, ya que Alba y Diana habían ido de compras.


- ¿Qué quieres hacer? - preguntó Chris
- Podrías cantarme algo, ya sabes, como en los viejos tiempos... Tengo una guitarra acústica...


Chris se sentó en el sofá enfrente de Kate, cogió la guitarra, la afinó y comenzó a tocar. Kate cerró los ojos mientras escuchaba la canción, dejándose llevar por la voz de Chris...


La canción de Chris ;)



Life is getting harder day by day
And I, don't  know what to do, what to say, yeah
And my mind, is growing weak every step I take

So control your own 
Now they think I'm fake, yeah 
But I'm not alone, no no no 
But
 I'm not alone, no no no 
not alone 

And I, I get on the train on my own 
Yeah, my tired radio, keeps playing tired songs 
And I know, that there's not long to go, oh 
When all I wanna do is just go home 

Yeah yeah, no no 
Not alone, no no no 
but I'm not alone, no no no no 

People really thought of lows, I wont yeah 
Everyday seems to be the same 
They just swear, yeah 
They just don't care 
They just don't care 
They just don't care 
Things I know 
I'm not alone 


no, no, no, no 
but I'm not alone, no no no no 

na nan na na nah, nah nah nah 
na nan na na nah, nah nah nah 
no 

no no no 

na nan na na nah, nah nah nah 
na nan na na nah, nah nah nah 

no, noah no 
but I'm not alone 
la la la la 

yeah yeah 

I'm not alone

Kate se empezó a emocionar con la canción y unas lágrimas rodaron por sus mejillas. Chris la miró.

- ¿Qué pasa?
- La canción es preciosa... -sonrió ella. - Por eso a ti se te da mejor componer que a mí.

En ese momento llamaron al timbre y Kate se levantó a abrir.

- ¿Alex? - preguntó ella bastante asombrada.
- ¡Kate! Por fin te encuentro. Llevo todo el día... - dijo mientras entraba en el piso, pero se calló cuando vio a Chris.  ¿Quién es este?
- Chris - contestó Kate como si tal cosa.- Bueno, ¿Qué haces aquí?
- He venido a ver a Alba, porque la echaba de menos.
- ¡Qué romántico! - exclamó ella. - ¿Hace cuánto que has llegado?
- ¡Dos horas! Entre que no sabía salir del aeropuerto ese, luego que no sé hablar inglés y el taxista no me entendía y finalmente que no me acordaba de que piso era...
- Pues siento decepcionarte, pero no está aquí .- dijo Chris interviniendo en la conversación. Alex lo miró desafiante.
- ¿Qué narices hace este a solas contigo, Kate? - le dijo mirándola. Después volvió a mirar a Chris.- ¿Qué intenciones tienes con mi prima, eh?

Kate rió. Alex seguía siendo el pesado protector de siempre. 

- Alba está de compras.- intervino Kate para cambiar de tema. - Puedo llamarla y preguntarle donde está.
- ¡Genial! Pero no le digas que estoy aquí, es una sorpresa.

En cuanto Kate salió de la habitación para llamar por teléfono a Alba, Alex se giró y le lanzó una mirada de odio a Chris.

- Mira, me da igual quién seas. Solo quiero que sepas que mi prima es la persona más increíble del mundo, y te juro que como le hagas el más mínimo daño no vuelves a ver la luz del sol.

***

Mientras tanto Brittany y Matt paseaban por el parque charlando.

- ¿Y de qué conoces a Chris?
- Soy el batería de la banda.
- ¡¿Tocas la batería?!
- Bueno... En realidad soy percusionista, no solo sé tocar la batería.

Después de pasear por el parque, fueron a comer a un restaurante bastante elegante, pero con un toque casero. Estaba siendo una cita perfecta para los dos, era como si se conocieran de toda la vida. Cuando terminaron de comer, él la llevó a un lago cercano.
El lago era de aguas cristalinas y la brisa traía aroma de flores. 
Montaron en una pequeña barca de madera. Brittany se puso a mirarlo mientras él remaba.
A primera vista sus ojos eran azules, pero si te fijabas bien, tenían unos pequeños destellos dorados en el centro. Él detuvo la barca en el centro del lago, ella apartó la mirada fingiendo mirar los árboles. 
Él también la miraba, reparando en cada detalle, en la forma que se colocaba los mechones del pelo detrás de la oreja, su forma de sonreír... Mientras la miraba le daba golpes al aire distraídamente, imaginando que era su batería. Brittany se giro y lo miró divertida. Matt se dio cuenta y paró enseguida.

- ¡No pares! Estabas muy gracioso. - rió. Él suspiró.
- Es lo único que se me da bien... No tengo la voz de Chris y tampoco se componer como Adam y Nate... 
- No te creas... Lo de planear citas perfectas se te da muy bien.

***

En otra parte de Londres, dos chicas dejaban vacías todas las tiendas. Bueno, más bien, una, la otra se limitaba a seguirla y cargar con las bolsas. Diana solía ser la chica divertida que siempre se metía en problemas, pero cuando se trataba de Kate... Todavía no entendía como había podido perdonarlo... Estaba tan ensismada en sus reflexiones que no se dio cuenta del chico que iba en dirección contraria concentrado en su móvil. Así que al final acabaron chocando. Las bolsas cayeron al suelo, y ella se agachó a recogerlas, pero él fue más rápido, devolviéndole las bolsas.

- Gracias.- respondió Diana alzando finalmente la mirada, encontrándose con el chico de la discoteca. - ¿Tú?
- Yo también me alegro de verte.- sonrió él.
- Perdona, es que... No me esperaba encontrarte.
- Al final, si nos hemos vuelto a ver. - comentó mostrando una sonrisa pícara.
- Si, ¿y qué haces tú por aquí?
- Pues... Te sonará un poco raro, pero estaba comprando un regalo. Bueno, en realidad, estaba comprandote un regalo.
- ¿A mí? - se sorprendió ella.
- Pensé que así a lo mejor nos volveríamos a encontrar.
- Parece que ha funcionado - rió ella.
- ¿Te apetecería quedar conmigo esta noche? Podríamos ir a bailar, aunque esta vez intentaré mantenerte distraída para que no pienses tanto en los problemas y te diviertas un poco...
- ¡Que directo! - exclamó Diana
- ¿Preferírias que mintiera? - dijo guiñándole el ojo.